Ingreso de la Masonería en Guatemala

La masonería simbólica se introduce en Guatemala a través del Rito Escocés Antiguo y Aceptado, tres años después del ingreso de la Reforma Liberal, el 17 de junio de 1873, estableciéndose la primera Logia Masónica en el país, que correspondía a la Respetable Logia Hiram No. 10, bajo los auspicios del Gran Oriente y Supremo Consejo Centro Americano con sede en la ciudad de San José de Costa Rica, igual inició sus trabajos bajo la tolerante gestión del Señor Presidente de Guatemala, General de División don Justo Rufino Barrios. En la integración de la referida primer logia todos sus fundadores fueron masones extranjeros residentes en el país, no existiendo un símbolo guatemalteco, dado que en esa época en el país no había presencia masónica que promoviera masones nacionales. Ya funcionando empiezan a ingresar los primeros masones guatemaltecos, los que tuvieron el encargo de darle vida y gestar la historia de la masonería nacional; de lo cual se cumple 150 años de que la masonería se introdujo a la República de Guatemala.

El Hermano José Quirós Figuera, de nacionalidad española, viajó marítimamente desde San José, Costa Rica a Guatemala, para atender el proceso de fundación logial, el que fue visto según opinión gubernamental en un contexto de libertades cívicas que venía a representar un logro ante el poder dominante confesional y perseguidor en el país, que había venido oprimiendo y persiguiendo en el pasado. Luego del surgimiento de la primera Logia, se evidenció un incremento de logias tanto en la capital como en el interior del país, de las cuales hoy sobreviven como centenarias seis logias, de las fundadas en ese período.

Fundación de la Gran Logia

La iniciativa y el liderazgo de la fundación de la Gran Logia de Guatemala, devino de la Respetable Logia Firmeza No. 8, cuyos miembros desplegaron una intensa gestión ante el Supremo Consejo Centroamericano, presentando desde el año 1900 la solicitud de autorización de una Gran Logia para que se hiciera cargo de los tres primeros grados de la masonería simbólica, como funciona en la mayoría de los países en el mundo masónico. Todo ello vino por un proceso y el 21 de diciembre de 1902 se notificó sobre la atención a la instalación de una nueva Gran Logia. Ya con tal autorización, en mayo de 1903 el distrito principal de las mismas logias se reunió para constituirse nombrando a sus representantes. Con tal paso dado el 13 de julio de 1903, se procedió a la aprobación del Reglamento General y otros documentos rectores relativos a la instalación de la Gran Logia, el 28 de agosto de 1903 se ratificó el acuerdo de los delegados que se estarían instalando el 02 de septiembre de 1903, fecha en la que finalmente se instala y autoriza la labor de la Gran Logia de Guatemala, como órgano soberano y autónomo, la cual en los actuales momentos se representa por 32 logias activas en todo el país.

Diez fueron los logias fundadoras de la Gran Logia, siendo su primer Gran Maestro, el Q.'. H.'. Querido Hermano Francisco C. Castañeda, quien en la actualidad se identifica con un total de 31 logias distribuidas en el territorio nacional, adscritas a la Gran Logia de Guatemala, organismo reconocido por la Gran Logia Unida de Inglaterra, y es parte de la Confederación Masónica Centroamericana, la Confederación Masónica Interamericana y la Conferencia Mundial de Grandes Logias. Tiene así mismo el reconocimiento con la asociación de los acuerdos legales ante el Ministerio de Gobernación de Guatemala.