En una asociación fraternal de hombres libres que trabajan en un proyecto global consistente en mejorarse así mismo, la sociedad donde viven y a la humanidad. Por tal, responde a un sistema de conducta moral donde se aprende a dominar las pasiones, las ambiciones, la intolerancia, el odio y el fanatismo de todo tipo que oprimen al hombre. Así mismo es una sociedad altruista que admite a todo hombre libre y de buena reputación, sin distinción de condición social, etnia, religión o ideario político.
La Masonería es una muy antigua institución, iniciática, discreta, con bases en el estudio, el arte y la ciencias, se puede decir que es una escuela de perfeccionamiento constante, donde la moral y la ética juegan un papel muy importante, es filantrópica, filosófica y progresista.
"La Masonería es en pocas palabras la búsqueda constante de la verdad a través de la razón, y está compuesta por libres pensadores con un bien en común, el perfeccionamiento constante y la filantropía social"
Es la de constituirse en guía, de quienes buscan y anhelan el perfeccionamiento a través del estudio razonado y crítico de la filosofía moral universal, del análisis de las ciencias, de las artes y la práctica de todas las virtudes espirituales y morales; dado que la Masonería ve en el hombre, el más alto valor del universo y le asigna el derecho y el deber de buscar la verdad a través de su propia conciencia.
No. Tampoco un sustituto, aunque se basa en la creencia de un Ser Superior o Dios, que no se asocia con una religión en concreto, y al que se denomina Gran Arquitecto del Universo; concebido dentro de la total libertad de conciencia y pensamiento que permite la práctica religiosa que se quiera, o no practicar ninguna, mientras se crea en Dios y en la inmortalidad del alma.
Por tal razón a la Masonería han pertenecido y pertenecen hombres de diferentes credos religiosos incluyendo Ministros de Iglesias; ya que la Masonería no discute, interfiere o interviene en los principios, ideas o creencias de ninguna religión, sino por el contrario, respeta siempre la práctica privada de libertad de cultos de cada cual, sea este el que fuere.
No es una secta, ya que no pretende regir la conciencia de los hombres, dejando a sus miembros en absoluta libertad de examen y conciencia a través del descubrimiento de la verdad. Las sectas inculcan dogmas a sus miembros. En la Masonería no hay dogmas; se fomenta el libre pensamiento, para que los conocimientos de cada nuevo miembro enriquezcan al conjunto.
No. Es más, ni se debaten temas políticos en las Logias. En resumen, se practica la neutralidad tanto política como religiosa. Con ello se pretende conseguir la armonía interna de la orden para lograr su finalidad unificadora y fraternal.
No. La Masonería no ha escondido su existencia, históricamente se ha preservado ante el paso de las persecuciones, como promotora a través de sus miembros de los grandes cambios en el mundo, de inventos, de descubrimientos, de movimiento emancipadores y como defensora de la libertad y de la verdad. En la actualidad es una Institución que existe en forma abierta en todos los países del mundo, encontrándose debidamente inscrita en los registros civiles de la gobernación correspondiente.
A diferencia de secreta, se reconoce como una sociedad discreta porque no hace proselitismo. No es un secreto ser Masón. Ahora bien, los trabajos masónicos sí son reservados, también los signos de reconocimiento, la mayor parte de la simbología, etc. como una tradición histórica de los secretos, heredados de los antiguos Masones operativos, y que ritualmente han sido conservados y transmitidos de esa forma entre Masones hasta nuestros días.
Sirve ser Masón, para adoptar una manera de tiene que ver con el permanente combate contra la ignorancia, la ambición, el fanatismo y de todas aquellas pasiones, vicios y excesos desmedidos, que sumen en las tinieblas, y arrastran a la humanidad a las consecuencias más funestas.
Y a la vez, para cultivar la virtud, la tolerancia, la verdad, la moralidad y la ética que a través del conocimiento no solo haga mejores seres humanos, sino permita obrar en armonía, con la razón perfectible para que siempre se induzca a hacer el bien día a día recordando la sentencia de Sócrates de que "sólo si se sabe se puede divisar el bien."
Básicamente, sólo compromete a llevar un comportamiento digno y respetuoso con el resto de los miembros y de la sociedad en general; a una dedicación al estudio masónico, que implica estudiar los rituales, su simbolismo y su filosofía, así como a interesarnos por la cultura en todas sus posibles manifestaciones, y en definitiva, a practicar la virtud.
Pero sobre todo los Masones se comprometen a dedicarse al trabajo en ellos mismos, para hacer, de hombres buenos, hombres mejores.
Desde una óptica material el compromiso conlleva acudir a las reuniones ordinarias, y a las extraordinarias de la Logia, a pagar una pequeña cuota mensual.
La razón responde a un respeto identitario de carácter histórico, de mantener intactas unas tradiciones heredadas de los antiguos Masones operativos. Lógicamente, debido al tipo de trabajo que realizaban estos obreros, constructores de catedrales, castillos y fortalezas, no contaban para los trabajos principales con mujeres entre sus miembros. No hay ninguna otra razón.
Sin embargo, existen los cuerpos paramasónicos, los cuales son integrados totalmente por mujeres y que participan de las actividades filantrópicas de la Masonería.
Los Masones se reúnen para trabajar, en pequeños grupos independientes unos de otros, que se denominan Logias y cada una de ellas trabaja una o dos veces por semana en un Templo bajo la dirección de su Venerable Maestro; dedicándose a la investigación de la verdad, al estudio de la moral, a la práctica de la fraternidad; y al trabajo por el mejoramiento ético y social de la humanidad.
En tal Templo se aprende a conocer, a amar y a respetar a todo aquello que la ética social, la sabiduría y la Virtud consagran al hombre.
La Biblia si forma parte y se encuentra siempre en las Logias en su parte central que es sitio de privilegio.
La Biblia sirve para guiar los actos de los masones hacia Dios y es imprescindible su presencia en el curso de los trabajos masónicos de cada Logia, ya que la Masonería trabaja a la Gloria del Gran Arquitecto del Universo.
No tiene carácter revelador, sino de luz espiritual que simboliza la presencia de un orden supremo que orienta al Masón a elevar su inteligencia al Ser de todo ser.
Pueden ingresar a la Masonería todos los hombres libres, de buenas costumbres, de todas las razas, de todas las creencias religiosas, de todos los sistemas filosóficos, de todos los credos políticos, sin distinción de rangos sociales e ideas, etc.
Es aquel que sólo obedece a sus principios y no admite presión de dogma alguno para ordenar su vida de acuerdo con la tolerancia, la igualdad y la fraternidad.
Es aquel cuya tolerancia le permite pertenecer a la religión, partido político y sistemas filosóficos que mejor les parezcan, pero con la obligación de respetar las ideas y creencias de los otros.
Si creen en una casusa primera, que ya sea se nombre Dios, o bajo cualquiera de los muchos nombres que los diversos pueblos le han dedicado, es una necesidad irresistible del espíritu. La Masonería exige a todos sus miembros y candidatos la declaración formal de su creencia en la existencia de Dios, a la Gloria del cual, como Arquitecto del Gran Universo, se dedican los actos y los trabajos de los masones.
De hecho, en la Masonería Regular el ateo no puede ser masón. El ateísmo es una doctrina que niega la existencia de Dios y la Masonería Regular es contraria a esa doctrina.
La masonería reconoce que todos los hombres han nacido iguales y por tanto cree que no debe existir ninguna diferencia entre uno y otro formado por el mismo principio creador, compuestos de una misma materia, sujetos a las mismas afecciones físicas y a las mismas causas de destrucción; se parecen, según descripción de un distinguido escritor, a dos viajeros que parten de un mismo punto, para llegar al mismo objeto, aunque por distintos caminos.
Por tal razón, los masones al reunirse en el Templo se despojan de títulos profesionales, posición social y se tratan de igual a igual como hermanos y una vez que se retiran cada masón reasume entonces su posición social y ejercerá los privilegios de sus títulos profesionales a los cuales las costumbres les dan derecho.
❖ Creer en la existencia de Dios y en la Inmortalidad del Alma.
❖ Tener una reputación moral intachable, ser un hombre libre de buenos principios y de buenas costumbres, justo y limpio de alma,
❖ Que tenga libertad de criterio para guiarse por la razón, la verdad y la moral.
❖ Que no haya sufrido pena o sentencia.
❖ Ser mayor de 21 años de edad.
❖ Disponer de los medios lícitos para sufragar los costos de iniciación y sufragar las cargas pecuniarias de la Orden.
❖ Tener por lo menos un año de residencia continua en el país.
❖ No tener impedimento físico que le impida hacer uso de sus facultades.
No, porque es una iniciativa del interesado. La logia y sus miembros podrán, de forma sutil y sin ser demasiado elocuentes, informar sobre la Masonería, pero en ningún caso pedirán a nadie que ingrese. Querer ser Masón debe nacer en el corazón de un hombre, nunca debe ser impuesto por otros.
Quien quiera irse puede hacerlo en cualquier momento y sin ser molestado por nadie. Un masón tiene el derecho a retirarse de la Masonería cuando así lo desee y lo único que se le pide bajo su palabra de honor de caballero es que guarde ciertos principios de la Institución en función de ciertos juramentos prestados, que no afectan a la Masonería sino a la integridad moral de la persona.
Ya se ha dicho, la puerta para entrar es pequeña, pero la puerta de salida es muy grande.