La Gran Logia de Guatemala es una organización masónica regular, legítima de origen y debidamente constituida conforme a los principios universales de la Masonería. Nuestra historia se remonta a décadas de trabajo ininterrumpido en pro del perfeccionamiento moral, intelectual y espiritual del ser humano, enmarcada siempre en el respeto irrestricto a la legalidad y la tradición masónica.
Como Gran Logia, ejercemos jurisdicción autónoma y soberana sobre las logias simbólicas regulares que se han integrado a nuestro cuerpo, dentro del territorio de la República de Guatemala, no estando bajo subordinación de ningún Supremo Consejo de Grados Filosóficos ni de entidad alguna que pretenda autoridad o inspección sobre los grados simbólicos.
Nuestra institución se fundamenta en los principios de libertad, igualdad y fraternidad, fomentando el desarrollo de la ética, la filantropía y el compromiso cívico de nuestros miembros, quienes asumen como deber el contribuir de manera desinteresada al bienestar social, siempre desde una postura apartidista y respetuosa de la pluralidad.
La Gran Logia de Guatemala se adhiere y respeta los Principios Básicos para el Reconocimiento de Gran Logia, promulgados por la Gran Logia Unida de Inglaterra en 1929, y se mantiene en comunicación fraternal con las Grandes Logias Regulares del mundo.
Para nosotros, la labor masónica trasciende los intereses personales, las banderas políticas y las diferencias ideológicas. Nuestro único propósito es la constante superación de nuestros miembros, la promoción de la tolerancia y la búsqueda incesante de la verdad, con el objetivo de forjar mejores ciudadanos al servicio de Guatemala.
La sociedad y nuestra patria esperan de nosotros el cumplimiento de los más altos valores. Nuestra aspiración es vivir conforme a las enseñanzas recibidas, ser ejemplo digno ante nuestros hijos y merecedores del recuerdo respetuoso de las generaciones venideras.
